Ya sabemos
que él le responde que no, pero ¿está
usted completamente seguro??
"Dios sabrá que harán los chavales por
esos bares a los que van..." nos comenta una madre
consumida por la preocupación, "porque
vuelven a casa el domingo de mediodía, con cara de
estar más muertos que vivos... ¿usted no se
preocuparía por sus hijos?"
El gobierno ha intentado terminar con las dudas que atenazan
a muchos padres, a los que les urge saber si su hijo es un
peligroso degenerado endrogao, y ha importado de los USA un
parche mágico que el chaval o la chavala
tendrán que ponerse en el hombro durante unos días
para, después, llevarlo a analizar y averiguar si han
consumido o no substancias prohibidas.
Pero todos sabemos que esta medida no servirá
de nada, porque muy tonto tendrá que ser el
tío para dejarse poner el parche o, como mínimo,
para no manipularlo alegremente (mojándolo con coca-cola,
por ejemplo, que todo lo mata) o simplemente tirarlo por la
calle y decir que se lo han robado.
|