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Pinchar y Pimplar

La desquiciada vida de Dj Pay (memorias)

 
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Memoria gráfica de un dj descarriado

Una familia desgraciada (y muy poco agraciada)

DJ PAY nació en el seno de una familia muy humilde, que aquí podemos ver el día en que mangaron unas longanizas y se fueron a comérselas al campo. El padre, Drácul Djpay (al centro, con corbata), provenía de una rama venida a menos de los Drácul de Transilvania, casado con su pobre prima Dorotea Djpay (endogamia total, mal empezamos), que en la foto tiene al lado a su hermano Próspero Merimé Djpay, de paisano, aunque ya se había metido a cura (y con una cara de vicioso que tira de espaldas). DJ PAY -mirando hacia una burra que pasaba por detrás del fotógrafo- está sentado en los brazos de su abuelo materno, que le mete mano, como se puede ver (mal continuamos: ¡más traumas infantiles!). Ese mismo día se murieron todos de fartà, como Sangonereta, por culpa de las longanizas. Todos, menos DJ PAY, que no las probó, y menos Próspero Merimé, que aguantaba lo que le echaran.

En manos de la perversidad

DJ PAY, huérfano y miserable, pasó a ser custodiado por su perverso tío Próspero Merimé, a quien vemos en la foto con uno de sus muchos y nefandos amantes. Próspero no era obispo de Boston, ni nada que se le pareciese, pero tampoco se queda atrás por lo que respecta a vicios, abusos y tocamientos varios. La vida de DJ PAY se convirtió en seguida en mucho más dramática que la del Oliver Twist del Dickens ese.

Una infancia peor que la de Kunta Kinte

El perverso tío Merimé trataba a DJ PAY como si del pequeño David Coperfield se tratase. Y así, para sacarle rendimientos y plusvalías varias, lo puso de esclavo en una cuerda de presos dedicados a hacer carreteras por la Valencia profunda y a desmontar las ruínas del Teatro Romano de Sagunto. Los esclavos de la colla construyeron también dos parques temáticos y media docena de campos de golf en una temporada, pero DJ PAY, que ya se estaba despabilando, se dejaba "arrastrar" por las circunstancias (en la foto es el último por la derecha, sentado). La verdad es que no se hernió, ni nada.

Una educación nefasta

Bastó que el joven DJ PAY mostrase cierta afición por el techno y el trance para que su perverso tío Próspero Merimé lo apuntase a una rondalla de bandúrrias, para joderlo. Aquí vemos al pobre DJ PAY en el extremo izquierdo de la fila superior, aguantando mecha -no sabía ni solfeo- y maldiciendo para sus adentros porque, encima, le habían dado la guitarrita más pequeña y que menos ruído hacía. La guitarra en cuestión acabó destrozada en el occipucio de D. Telesforo Gaitas, el profesor, un día que interpretaban el "Diguem no" de Raimon. No hay perdón para las vacas. Sagradas, se entiende.

Una personalidad disoluta

Ni el duro trabajo ni la somanta de hostias que le arreaba su tío habitualmente sirvieron de nada para forjar el carácter del joven DJ PAY que, ya de muy niño, mostraba un irrefrenable tirón hacia el lado oscuro de la fuerza y una atracción malsana por el vino de garrafa. Cuando su tío lo enviaba a hacer algún mandado, él se gastaba la sisa en morapio del bueno: una botella para el camino y la otra para tomársela con la hija de la portera, su novia de la época, cuando se citaban en la azotea. El bulto que se le ve en el bolsillo son las chuches con que el desalmado engatusaba a la tonta de Angelines.

Una psique descarriada

Los padecimientos sufridos por DJ PAY en su infancia desembocaron en una esquizofrencia aguda y en una tostesquilnesis de la glándula supratiroidírica, cosa que le produjo mucho dolor y que no se logró quitar ni con aspirinas ni nada. Ser insociable y malcarado, sus juegos infantiles estaban trufados de violencia y de resentimiento. Aquí le vemos un día, en el parque cercano a la casa de su tío, en una de sus más características actitudes: empuñando una bombita con la mano derecha y, la izquierda, siempre presta para levantar las faldas de las chiquillas. Ay, señor, señor...

La primera comunión de Dj Pay

Ningún respeto mostró DJ PAY ni por la religión ni por las más preciadas tradiciones y así lo demuestra esta instantánea de su primera comunión, donde se ve que en lugar de tomarse la Sagrada Hostia, se tomaron unas mistelas, él y la panda de maleantes con los que se juntaba. DJ PAY, naturalmente, es el que está debajo de todo, repantigado en el suelo, en decadente actitud de libar el dulce y preciado licor. La resaca, como se puede suponer, fué de órdago.

Una nulidad deportiva

Ves, otra cosa no, pero en deportes, DJ PAY siempre fué una nulidad. Pero una nulidad con estilo, eh? Su severo tío, para completar su educación (y, de paso, para ver si era un crak y forrarse con los derechos televisivos) lo apuntó al Pedrusco C.F. Eso, a DJ PAY no le gustó nada de nada, pero supo sacarle partido... no jugando ni uno. En la foto aparece en primer término (tendido) haciendo gala de sus dotes futboleras, el mismo día que el Pedrusco descendió a Quinta Regional de la Liga de Colegios Públicos Casposos, derrotado, una vez más, por la confabulación entre Pablo Porta, Raimundo Saporta, Samaranch y, sobretodo, Escartín.

Sirviendo a la Patria

Así estaba tan pancho DJ PAY cuando la Patria lo reclamó para cumplir el Servicio Militar Obligatorio. Pasado por Cerro Muriano (Córdoba) y por Alcantarilla (Múrsia), estuvo una temporada en los Paracas y acabó en Marruecos sirviendo con la Legión, donde le dió por el culo a un Sargento de Regulares, un día que iba fumado, confundiéndolo con la famosa cabra. Las hostias que le dieron después a él también fueron bastante regulares. Esta foto que aquí aparece se la hizo para enviársela a Angelines, la hija de la portera, un día que, para variar, iba de grifa hasta el culo (el suyo, no el del sargento). Las flores, de plástico. La caspa, mucha. El sudor, se le supone. La Patria, también se la pueden meter por el culo, tanto el sargento como la cabra.

Un obseso sexual

DJ PAY regresó de la mili más caliente que una burra y se transformó en un auténtico obsexo (obseso sexual), persiguiendo a las niñas por la calle, como se puede ver en esta fotografía inculpatoria que fue usada cuando le acusaron de "acoso y derribo". Su vida era un deslizarse cuesta abajo por una pendiente sin fin de corrupción, golfería, drogadicción y trata de blancas ¿algo lo podría remediar? ¿aún estaría a tiempo de redimirse de tanta perdisión?

Salvado por el techno

Fotografía que recoge el mágico momento en que Angelines, para celebrar el tercer mes que no le bajaba la regla, regala a DJ PAY un tocadiscos y el primer álbum de Kraftwerk. Esa fué la salvación de DJ PAY y la perdición de Angelines, ya que éste no le volvió a dirigir la palabra, ensimismado como estaba leyendo la galleta del disco.
Abandonada por DJ PAY, no sabemos qué fué de Angelines, ni nos interesa, pero lo que sí sabemos es que, desde ese día, la vida de nuestro héroe sufrió un cambio radical y empezó su camino para convertirse en el dj más famoso del mundo!!

...continuarà

   
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