Versió catalana
+ News 
+ València Clubbing 
+ Suggestions 
+ Mondo Freak 
+ People 
+ Antenna 
+ Games 
+ Friends 
+ Links 
× Contact 
× Concursos 

València:

Luz tras el apocalipsis bakala

 

¿Mucho ruído y pocas nueces?

Para Valentino Barrioseta -director de la productora Nightplanning y uno de los actuales mentores de la mítica discoteca Barraca- no hay duda del perjuicio causado por el bakalao: ”fue tremendamente negativo. Sin lugar a dudas, el movimiento musical que precedió a la Ruta fue enriquecedor, pero la cosa se fue de las manos y entre la manipulación de la información por parte de las instituciones y la degeneración de la fiesta, la Ruta se convirtió en un desfase sin sentido”. En esta línea, el Chola –dj, disquero y miembro activísimo de la Aphoteke Crew- destaca que lo único bueno del fenómeno fue que “sirvió para que miles de jóvenes conocieran mejor las carreteras comarcales de Valencia. Los valencianos siempre hemos tenido el estigma del puto bakalao y por eso no nos han tomado nunca muy en serio fuera de esta ciudad”. El mismísimo Chimo Bayo -celebérrimo dj multiventas y para muchos verdadera alma de la “festa destroy”-, mantiene una postura tibia al respecto:“no creo que se pueda calificar de positivo o negativo. Fue algo irrepetible que sigue estando en la memoria colectiva de la gente”. Bayo señala que la actitud del personal fue lo que hizo especial a aquellos años:“se recuerdan con nostalgia, fueron muy divertidos”. Pero es Ximo Amat –ideólogo de la promotora musical D.F.E.- quien derriba sin contemplaciones el mito de que durante dichos años Valencia fuera la capital sonora de Europa: “solamente durante el año 82 y del 85 al 86 fue especial. Todo lo que ocurrió después musicalmente fue artificial e inflado. El sector adolecía de una falta de profesionalidad tremenda. Valencia nunca supo hacer de esto una verdadera industria, sólo fue un boom con muchos factores coincidentes: química, aperturismo, libertad... ¿pero musicalmente, qué? Glamour, Frank Lenaers, Magebeats y poco más”. Finalmente, Cristian G. Marti –capo de la distribuidora valenciana disc-unit 3mv y prestigioso selector digital- apostilla en esta línea: “lo peor de todo fue el estancamiento que supuso en el desarrollo de la electrónica de aquel momento. Si se hubiera avanzado musicalmente al ritmo de otras ciudades del mundo, el proceso hubiera sido diferente”. Para gustos, colores.

Del mestizaje sonoro al chunda-chunda

A pesar de las voces discordantes, todos parecen coincidir en que tras un momento de brillantez y apertura sonora en Valencia a finales de los 80 - gracias al trabajo en cabina de un exquisito combo de djs cuasi visionarios, que mezclaron, con alegría y sin colisión, guitarras de pop británico con electrónica y la EBM imperante- todo se torció al llegar los 90 y “democratizarse” la escena. Así lo explica el dj y productor Nacho Marco (Loudeast): “el mestizaje de estilos musicales que produjo durante la década de los 80 fue muy positivo. Pero en los años 90 la Ruta se industrializó de tal forma que la música llegó a perder todo su encanto inicial. A las tiendas sólo llegaban discos italianos de euro-trance y happy hardcore, cada vez más acelerados; había una demanda enorme de estos estilos ya no sólo a nivel local sino nacional. Sólo si sabías dónde comprar, podías llegar a encontrar algo interesante de sellos como UMM, Rising High, Platipus o Strictly Rythm. Al final, la música era lo de menos en la Ruta, todos los djs acabaron poniendo los mismos discos”. Marco destaca cómo luego fueron los colectivos independientes los que se preocuparon de realizar la transición necesaria, “después surgieron algunos colectivos como Move, Skyzoo o UHF y salas como Gon, Longtrack, Le Club y la remozada Barraca y festivales caso de Intertecno, Ciberart y Observatori, que han apostado musicalmente por lo que estaba pasando fuera de nuestras fronteras y gracias a ellos comenzaron a sonar en la ciudad otros estilos como el deep-house, techno, hip-hop, trip-hop, ambient y drum & bass”.

El prestigioso analista electrónico y maestro de plumillas digitales Luis Lles alude directamente a las drogas como el causante real de aquel drástico cambio sonoro:“la transición de ese inquietante gothic beat inicial de Megabeat y Chimo Bayo, de tendencias EBM, hacia el acelerón rítmico más infantiloide de la mákina más irrelevante y chorra no hay quien la entienda. No seré yo quien se ponga a buscar culpables, pero está claro que quizá, está vez sí, las drogas tuvieron algo que ver. De otra forma, Valencia podría haberse convertido en una factoría de sonido electrónico al estilo de Frankfurt”.

Dioni Sánchez -Dj residente de Le Club y artista digital- apunta también que la culpa la tuvo el descarado aumento de bmps de los nuevos ritmos:“a principio de los 90, cuando empezó a llegar el sonido italiano, los djs mezclaban este sonido con bases electroídes de la época, pero los bpms no cuadraban y tuvieron que trucar los platos; esto degeneró en una subida considerable del pitch”. Igualmente, su opinión sobre la mákina tampoco deja dudas, “me parece un intento fallido, quisieron copiar el sonido germano de los 80 y quedaron muy lejos de conseguirlo; copiaban fraseados de temas míticos de aquellos años, o los plagiaban en una especie de mixtura de estilos. Hay muy pocos discos buenos facturados en Valencia, es así de triste”.

En opinión del productor Luis Bonías –ex-dj de Triplex, Puzzle, Barraca, Spook Factory, Central, etc.-, “lo de la velocidad venía con la música de la época: el industrial y las guitarras era más bajo de bpm que el new beat y éste era más bajo que el acid y éste, a su vez, más que el rave o el trance. También, la entrada de gente mas joven aceleró el asunto, ya sabes: más rápido, más marcha y más fiesta”.

Paralelamente, el periodista musical y dj Hal 9000 aporta lucidez al discurso:“el por qué no derivó en algo más audible es sencillo: si con lo que hacían, vendían y ganaban dinero, ¿para qué cambiar?. Era una filosofía de consumo rápido. Se estableció un círculo vicioso entre pinchadiscos, salas y sellos, que se cerró en banda a evolucionar o arriesgar. El fenómeno 'Chimo Bayo' hizo pensar a la segunda generación de discjockeys que ellos también lo podían hacer. Pero mientras que la primera generación buscaba la creación, éstos solo buscaban el negocio”.

Para el selector internacional y productor catalán Ángel Molina, “la escena electrónica valenciana estuvo demasiados años mirándose el ombligo, y pensando que lo que allí pasaba era algo auténtico e irrepetible. Ello provocó un considerable retraso y un aislamiento musical casi irreversible respecto a otras zonas de la península”. No obstante, Molina defiende, con cierta ironía, la importancia del bakalao como fenómeno musical nacional: “tampoco hay que restarle mérito, al fin y al cabo vino a ser la versión ‘cañí’ del happy hardcore alemán o del gabba holandés”. Como guinda y respecto al final del bakalao Lles no ve fantasmas, ni cortinas de humo, ni política: “el bakalao se mató a sí mismo, y se murió porque ya tocaba. Las cosas no duran siempre”.

Tras esta autorizadísimas opiniones, lo que parece más que evidente es que la degradación de una escena inédita y mágica tuvo como principal causa a su progresiva perdida de componente intelectual y al desfase en el que desembocó un consumo masivo e indiscriminado de drogas. Además, la irrupción de las clases sociales más pendencieras y “destroys” acabó con un sonido mestizo y maravilloso y lo condujo a lo que todos conocemos como mákina. “Los tipos de las barriadas querían más caña, música cada vez más fuerte y dura para que -con la ayuda de sus pastillas y speed- les hiciera llegar a momentos de auténtica locura”, declara nuestro estupa soplón -el camello Doctor X- que además señala que, en la actualidad, el consumo valenciano de drogas es mucho más masivo:“en aquella época el consumo fuerte estaba en manos de los ruteros; ahora se drogan los poperos, los pijos y todo Dios”, asevera.

 
 > Artículos disponibles... 
 
 
 
 
 < Anterior   Siguiente >
© DjPay. Yellow Cap Records. All rights reserved. Contact me!
 News   València Clubbing   Suggestions   Mondo Freak   People   Antenna   Games   Friends   Links  Concursos  Contact