--Cuéntanos tus inicios
allá en el sur de Tenerife ¿cómo pasaste
del mojo picón a los dubplates? ¿qué
música escuchabas...?
Empiezo a pinchar en Santa Cruz de Tenerife en el cuarto de
un colega con dos platos sin pitch y una mesa Ecler. Pinchaba
reggae porque siempre me ha gustado el reggae, hasta que llegué
a Valencia en el 94: a partir de ahí me dejó
de gustar. Mis primeras músicas fueron Pink Floyd,
Bob Marley, Jacksons 5 y, en ocasiones, José Luis Rodríguez
'el Puma'. Mis hermanastros mayores vivían en casa
y, a final de los 70, eso era lo que me hacían oír,
y yo no tenía ni 10 años, me cago en sus muelas
¡qué tortura!: a mí me molaban más
Enrique y Ana.
Teniendo esos antecedentes, mi pubertad buscó refugio
en los ingleses que pinchaban en el sur de Tenerife. Así
es la vida. Era la época en la que Simon 'Bassline'
Smith, Darren Jay, Bushwacka y demás vivían
en la isla y yo me dije a mí mismo que quería
ser como ellos.
Decidí comprarle discos a un colega que pinchaba, Dj
Josemi, y me metí en serio desde el primer día.
No pinchaba en ningún sitio y era malísimo mezclando,
pero yo me lo tomé en serio y me salió como
quería, no me puedo quejar. Empecé pinchando
hardcore en un garito del sur que se ponía hasta los
topes y entonces me llegó la hora de venirme a España
a estudiar. ...Y tuve que dejar el mojo picón porque
tengo úlcera duodenaaarrl.
--Allí, de chaval, ya eras amigo de Dj Jonay,
¿no es así?
Al principio Jonay y yo no nos llevábamos ni bien ni
mal, simplemente no nos llevábamos. Pasó el
tiempo y yo rompí el hielo ofreciéndole venir
a Valencia a pinchar. Luego nos hicimos colegas.
--¿Por qué vienes a Valencia? ¿es
el aroma del azahar lo que trae aquí o más bien
la humareda de la marijuana local?
Valencia es rara. Al principio yo no quería estar aquí
ni un segundo más, pero tuve que terminar una carrera
y me lo tomé con calma. El olor de Valencia no es precisamente
lo mejor, sino lo peor: huele a queso roquefort caliente.
Como hay muchos campos, aquí el abono lo cubre todo.
Pero el roce hace el cariño y la gente que vive aquí
me terminó seduciendo y así estoy desde hace
nueve años. Me encantan los valencianos, me parto el
rabo con ellos…yo necesito humor y aquí la gente
tiene mucho.
En cuanto a los olores, mi querido amigo com-pay, el que más
me mola es el de un buen huevo marroquí, o en su defecto
G13 Mr. Nice: es lo que más me relaja y me hace pensar
(el huevo debe estar liado y mezclado con tabaco sin aditivos,
porque antes huele a culo).
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