Todos los empresarios
son igual de hijoputas: llega agosto y, ala!,
media plantilla a tomar por el saco. Es algo misterioso pero
que corroboran todos los expertos en macroeconomía:
en el momento de las vacaciones (sea ahora en verano, sea
en Navidad), los malparidos de los jefes aprovechan para librarse
de la mitad de sus empleados y mandarlos a la puta rúe...
Como casi seguro que éste también es tu caso
y te deben de haber despedido hace nada, me temo que debes
estar arrastrando una depresión de
la hostia aunque, en contrapartida, me juego lo que sea a
que tienes la cartera bien abultada gracias al puto finiquito
("finito" a secas, se tendría que llamar,
pero ese es otro tema...).
¿Y qué piensas hacer con toda esa pasta gansa?
¿pagar tus deudas? ¿cubrir una parte de la hipoteca?
¿hacer un curso de inglés? ¿comprarte
una minipímer? ¿cambiar las cortinas? ¿invertirla
en estudios para intentar mejorar tu negro
futuro laboral?
No seas idiota!! ¿¿no notas cómo te
quema en el bolsillo???
Pues adelante, date el gustazo y pásate el verano
de festival en festival, a rebentarlo todo,
viviendo sin dormir, sin parar, sin descansar, todo orgías
de sexo, drogas, música, playa, mejillones en escabeche
y... ¡¡baile!! ¡baileee!!! ¡¡hasta
el amanecer y más!!! ¡¡¡hasta que
se te descuajeringuen las piernas!!! ¡¡hasta que
se hunda el mundo!!! ¡¡hasta la victoria siempre,
camaradas!!! ¡¡¡venceremos!!!!
...que ya descansaremos bastante cuando
estemos muertos... (tal vez en septiembre,
si es que llegamos)
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